La escultura nos acompaña a todos lados. Por donde mires, existe una obra idílica que representa o identifica a una comunidad o país. Es fruto de la historia, de las creaciones humanas, y de grandes ideas que le han dado surgimiento a una pieza que es única e irreproducible.
Conocer la génesis de la escultura permite adentrarnos a la historia, y bien sabemos que si hay algo que define a una cultura, es la historia. De seguro has oído hablar de la escultura.
Pero, el día de hoy, te diremos que es la escultura, un poco de sus características y la forma en la que se ha convertido en una de las expresiones más arraigadas para el destino de muchísimas sociedades en todo el globo terráqueo.
¿Qué es la escultura?
La escultura enfatiza el hecho de esculpir. Se trata de una técnica de expresión del arte que viene determinada por la acción de cincelar, tallar, modelar o bien sea esculpir un material para darle forma y volumen. En un primer momento, puede leerse como una definición unidireccional.
No obstante, es un término bastante amplio marcado desde la creatividad. A lo largo de los años, ha sido categorizada como una forma de comunicación ya que, mediante una escultura se pueden desvelar todas las narrativas e historias que no necesariamente necesitan ser contadas de manera escrita u oral.
Cuando hacemos referencia a la escultura, debemos incluirla como una de las artes del mundo. En ella confluye la pintura, la música y la arquitectura, otra de las manifestaciones que podemos ver día a día cada vez que recorremos una ciudad o pueblo.
En tal sentido, la escultura debe ser vista y analizada como la obra que nace como resultado de un proceso artístico en el cual hay historia, ideas, pensamientos y la creatividad del que quiere contar algo o representar a alguien en un determinado contexto.
¿Cómo son las esculturas?
En medio de la diversificación de las esculturas, es importante resaltar que, las mismas pueden ser de mármol, madera, piedra, barro o hasta de metales. La tecnología ha sido importante para que estas obras cada vez sean más novedosas.
Sin embargo, las que datan de años, sin duda que fueron fruto del esfuerzo humano, donde realmente no había tecnología, más allá de las manos hacedoras del propulsor.
Además, los materiales no eran los mismos, hoy por hoy, tienden a haber mayores recursos para que los artistas puedan dejar expuesto sus obras que identifican su trabajo y la historia que desean exponer.
Por ello, es que existen los museos y las mismas obras que adornan las ciudades del mundo. No conforme con esto, hoy en día se pueden evidenciar más estilos artísticos en las esculturas, y estos se han visto favorecidos por la presencia de resinas, los plásticos y otras propiedades que le han impuesto a esta actividad considerada un bien de la humanidad.
¿Por qué es importante la escultura?
La escultura ha permitido que la cultura de la humanidad no se pierda a través del tiempo. Por otro lado, una de las particularidades de esta forma de expresión no dé lugar a la imitación.
Una obra es fruto de la originalidad y del pensamiento de su creador, por lo que tanto la exposición de animales, objetos o personas, tienden a ser producciones complejas, abstractas que, de alguna forma, promueven que el espectador se apropie de una determinada percepción de lo que tienen a la vista.
Vale añadir que, el escultor tiene en sus manos la sapiencia de qué considerar para fortalecer su obra. Entre ellos la profundidad, colores, formas, ancho y otros aspectos vinculantes a la pieza.
No hay duda que sin la escultura la historia no hubiese contada de la mejor manera. Por lo que, así como los libros, una creación tiene ese cumulo de aprendizajes que deja un mensaje y en algunos casos, enseñanzas de vida.
Las técnicas más conocidas en la escultura
Si bien es cierto que las técnicas que emplean para la ejecución de las esculturas van a decisión de cada artista, existen algunos procesos muy convencionales que se hacen notar en la actualidad, y en gran parte han determinado la creación de muchísimas obras que conocemos.
Ejemplo de ello, es la madera y la piedra, son dos materiales que más se utilizan, así como el cincel y la lija. Además, la plastilina y la misma, arcilla se han ido involucrando en la creación piezas, a pesar de que son materiales blandos.
No solamente, en los procedimientos manuales han logrado ganarse el aprecio de los artistas para darle forma a su obra representativa. Para que una ceración llegue al éxito, siempre los creadores utilizan molde, lo mismos suelen apuntarse a perforaciones, conservación de los materiales y la pintura. Esto, con la firme intención de darle vida a su figura y crear esa relevancia que una vez puestas en exposición, logra ir más allá y trascender en el ideario de los colectivos.
Aplicación de la escultura
Al ser una práctica antigua, las esculturas han ido pasando de generación en generación. Desde el punto de vista de la sociedad, se tiene en cuenta que en la actualidad esta forma de expresión es parte de la cultura, y llega a los ámbitos de la religiosidad. De la misma manera, ha servido como método de ritos y las labores de cultos en determinadas poblaciones.
Conforme han ido pasando los años, han llegado a los sectores políticos para representar a la monarquía, la memoria colectiva de los pueblos, y también, ha traído consigo ese cúmulo de belleza e idealismo mediante el cual se crean objetos que identifican a una época, para ponerlos en exposición.
Han adornado calles, avenidas, pueblos y diversos lugares de interés para la ciudadanía. En definitiva, la escultura es arte y el arte es lo que ha definido durante años a los pueblos. No tiene imitación, aunque sí se vive a través de la pasión, por lo que se ve, y lo que el creador le ha impreso a su obra para expresar emociones y sentimientos.

