La palabra deriva del latin pulsus que significa latido o empuje, está hace alusión al pulso que ocurre dentro de las arterias mediante los latidos.
El pulso es aquel que provoca la expansión de las arterias, y mediante esto la sangre puede ser bombeada al corazón.
Es por ello que erradamente se usa cómo concepto “pulso es aquel que mide los latidos por minutos” y aunque si sucede existe un proceso previo para que ello suceda.
Si se tiene un cambio en el pulso, se puede deducir que existe alguna condición o patología que debe ser tratada, igualmente un especialista sería el encargado de diagnosticar alguna enfermedad.
Importancia del pulso
En caso de tener un accidente ¿cuál sería la primera acción? sería simplemente tomar el pulso de la persona, ya que este es uno de los signos vitales más importantes.
¿Y dónde tomar el pulso? Es importante conocer la manera de hacerlo, también de poder reconocer cuales son los resultados válidos según la toma del pulso.
¿Dónde se ubica y cómo tomar el pulso?
Este se ubica a través de las arterias, y se puede tomar de la siguiente manera en distintos lugares:
- Pulso radial: es una de las tomas más cotidianas, este se ubica en la muñeca y se siente a través de la arteria radial.
La manera de poder tomar las pulsaciones es colocando los dedos índice y medio en la muñeca, es decir, la parte anterior, justamente por donde está ubicado el tendón de esta.
Se podrá sentir pulsaciones y se comenzarán a contar por un minuto, no se puede hacer mucha presión.
- Pulso carotídeo: se puede medir en el cuello justamente por donde se ubica la arteria carótida, para tomar este se debe colocar el dedo índice y medio cerca de la tráquea justo por donde pasa la arteria.
Con la punta de estos se aplicará una leve presión y al sentir los latidos se podrá realizar la lectura clara del pulso.
No se debe aplicar mayor presión debido a que se podría causar una mayor estimulación de los vasos receptores, logrando causar hasta el desmayo.
- Pulso poplíteo: ubicado en la parte anterior del muslo, este debe colocarse en una posición cómoda donde se le pueda realizar una palpación igual a las formas anteriores.
- Pulso tibial posterior: se realiza la palpación cerca del tobillo, colocando los dedos cómo se explicó anteriormente.
Existen otros lugares donde también se puede tomar las pulsaciones, pero estas son las más usadas al momento de así requerirse.
Es importante que al realizar este tipo de toma del pulso, no se use bajo ninguna condición el dedo pulgar, y es que este tiene pulso propio, lo que podría llevar a tener una mala lectura o confusión en el resultado
¿Cuáles son los parámetros normales en la pulsación?
Si bien una persona que se encuentra realizando alguna actividad física va a tener una frecuencia cardíaca aumentada, no es lo mismo para una persona que está en estado de reposo.
Al igual que por la edad puede ser diferente.
Es por ello que existen unas referencias de las pulsaciones normales por minuto.
Pulso recién nacido a 1 mes
La frecuencia cardíaca para ellos debe ser de 70 a 190 pmm, muy por encima de un adulto y es debido a que su corazón y sistema está aún inmaduro.
Pulso 1 a 11 meses
Este es de 80 a 160 pulsaciones por minuto está comienzan a cambiar gracias a la maduración del bebé.
Pulso 1 a 2 años
Se encuentra entre 80 y 130, este continúa ajustándose según va creciendo.
Pulso 3 a 4 años
Continúa bajando para ubicarse en 80 a 120 latidos por minutos.
Pulso 5 a 6 años
En esta edad el rango es de 75 a 115 latidos por minuto.
Pulso 7 a 9 años
Este alcanza los 170 hasta 110 en la frecuencia.
Pulso de 10 años hasta adultos
A esta etapa ya se regulan los latidos y se manejan entre 60 a 100 latidos por minutos. Esto también aplica para personas mayores (algunas).
En el caso de atletas de gran rendimiento se puede encontrar de 40 a 60 pulsaciones por minuto.
Es por ello que se debe tomar en cuenta que estos son sólo rangos, y los mismos pueden variar dependiendo de la condición de la persona ya que si tiene sobrepeso, fuma, bebe, o tiene alguna condición que le limite puede verse afectada sus pulsaciones.
Si el pulso se encuentra por encima de los 100 latidos por minuto se le conoce como taquicardia pero si por el lado contrario es muy baja la pulsación se le llama bradicardia, ambas aplican a cualquier caso que tenga un problema subyacente.
Unas pulsaciones muy altas pueden desencadenar enfermedades cardíacas, que si no se atienden a tiempo serían capaces de colocar en riesgo la vida.
¿Cómo controlar las frecuencias cardíacas?
El tener ciertos cuidados en el día a día pueden contribuir de gran manera a mantener una buena salud y condición física.
Es por ello que si se está teniendo problemas con el aumento en el pulso en estado de reposo, se debe evaluar y corregir malos hábitos.
- Ejercicio físico, se puede realizar caminatas que van a regular las pulsaciones. Se debe ser constantes en la práctica, para poder obtener resultados visibles.
- Estrés, es importante llevar una vida tranquila, es decir, tratar de controlar lo que puede o no afectar.
Para reducir el estrés se puede practicar ejercicios que contribuyan a la relajación inclusive ayuda la meditación.
- Pérdida de peso, llevar una alimentación sana y libre de grasa, contribuye a que el corazón trabaje de mejor manera llevando así oxígeno a todo el cuerpo.
Son muchas más las mejoras que puedes contribuir a tener una mejor frecuencia cardíaca, ya que es importante proteger el corazón que es el encargado le llevar la sangre a todo el cuerpo.

