La libertad de expresión es el derecho que tienen las personas de buscar y difundir libremente sus ideas y pensamientos de manera oral, escrita o audiovisual, sin mayores limitaciones que impliquen el riego para su vida por transmitir sus opiniones y comunicarlas al resto de la sociedad.
Este concepto está consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos del 10 de diciembre de 1948, cuyo artículo 19 refiere que “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
La mayoría de los estados democráticos del mundo incluyen este principio dentro de sus constituciones y leyes internas, así como en otras internacionales y regionales.
En este sentido, la libertad de expresión está establecida el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y artículo 9 de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.
Evolución y orígenes de la libertad de expresión
La ciudadanía cuenta con un instrumento fundamental para que sean escuchadas las quejas, críticas, ideas e inquietudes o planteamientos dentro de su desenvolvimiento cotidiano.
Al ser reconocida la libertad de expresión, ésta aseguraría plenamente el funcionamiento del Estado de derecho y de las instituciones democráticas en los países del mundo.
De no existir, otros derechos fundamentales podrían resultar comprometidos, como son los de la vida, reunión, asociación y de las minorías, por citar algunos.
Igualmente, diversas agrupaciones de la sociedad no podrían difundir sus actividades y avances importantes, por lo que las personas permanecerían desinformada sobre algún tipo de adelanto, mejoras y progreso en sus entornos.
La libertad de expresión evolucionó del mismo modo que se desarrolló la cultura y ha medida de que el hombre tomó conciencia de su naturaleza pensante.
Libertad de expresión en la historia
Desde la antigua Grecia, los filósofos exaltaron la idea de verdad, libertad y justicia, al igual que pensadores de otros periodos de la historia.
Para el siglo XV ocurrió la invención de la imprenta, en cuyo revolucionario instrumento los librespensadores reprodujeron sus opiniones plasmadas en los libros y artículos de prensa de entonces.
En este continúo proceso, filosofos de la ilustración desarrollaron sus teorías para lograr importantes avances en beneficio de la humanidad, sobre todo en materia de derechos humanos.
De este modo, aconteció uno de los hechos más trascendentes de la historia como fue la Revolución Francesa, hecho acontecido entre 1789 y 1799.
En esos tiempos de agitación se proclamó en París la famosa Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, en la cual aparece la libertad de expresión en su artículo 11.
“La libre comunicación de pensamientos y opiniones es uno de los derechos más valiosos del Hombre; por consiguiente, cualquier Ciudadano puede hablar, escribir e imprimir libremente, siempre y cuando responda del abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley”, así quedó establecido en el referido apartado.
Antes de este hecho, la constitución de los Estado Unidos (1787) estableció la protección de ese derecho en su primera enmienda, la cual expresa taxativamente que no habrá ley que coarte la libertad de palabra o de imprenta, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente y para pedir al gobierno la reparación de agravios.
Pero en 1689, Inglaterra apareció como el primer país con claras manifestaciones a favor de esta garantía, debido al deterioro de algunos derechos bajo el reinado del Rey Jacobo II.
Los Lores expidieron una declaración a objeto de proteger derechos ya reconocidos entre ellos correspondientes a la libertad de expresión.
Actuar responsablemente para no afectar la credibilidad
El derecho del que venimos hablando no es absoluto o ilimitado, por lo que quienes ponen en práctica ese principio deben actuar de manera responsable y acorde para no comprometer la credibilidad de lo que se difunde o comunica.
Asimismo, este ejercicio no debe ser usado deliberadamente para la promoción de la mentira, la incitación al odio o al delito, ni tampoco para dañar la honorabilidad de las personas.
Los que tienen responsabilidad de transmitir información, están en la obligación de hacerlo de manera imparcial y con contenidos fidedignos.
Libertad de expresión e internet
Actualmente, Internet se ha convertido en el instrumento más poderoso para expandir la libertad de expresión en su doble dimensión, como un derecho de las personas para difundir ideas y de buscar y recibir información de todo tipo.
Sobre el uso de esta herramienta, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, elaboró un informe para exponer los principios generales de protección del derecho a la libertad de pensamiento y expresión en ese ámbito. Una forma de agrupar todo tipo de libertad del individuo.
El documento señala que los estados deben promover el acceso de las personas a la red; asegurar que las leyes ni las condiciones sociales, económicas y culturales establezcan barreras que limiten el uso de Internet, garantizar la privacidad de los datos que se intercambian por esa vía y que las informaciones que circulan por allí deben tratarse de la misma manera.
También, establece que no se deben emplear bloqueos o filtros de contenidos digitales ni responsabilizar a los intermediarios o empresas encargadas de proveer el servicio por los contenidos que transmiten los usuarios, entre otros consideraciones no menos importante.
Sin embargo, el debate sobre la libertad de expresión en este medio se mantiene en la actualidad, debido que muchos consideran que por esa vía se pudiera atentar contra la integridad o dignidad de una persona o la seguridad de una institución.
La idea del Internet libre causa cierta inquietud en algunos, sobre todo en gobiernos, empresas y organizaciónes, las cuales intentan controlar el flujo de información en internet y ubicar a grupos de personas que violan las leyes de sus países.

